Textos

juego de animales online

Taller de Trabajo con Sueños

consulta el oráculo

 


 

Textos sobre chamanismo

"LAS PLANTAS SAGRADAS"

Por Juan Ruiz

Este documento está editado a partir de una entrevista
a Juan Ruiz Naupari y de una charla pronunciada por él.

 

Los distintos tipos de plantas

La Pachamama es muy sabia, y toma en consideración tu cuerpo, tu mente y tu espíritu, porque tú eres tridimensional, no eres unidimensional, no solamente estás constituido de células, sino que además tienes un alma, y esa alma es el complemento energético de tu cuerpo, pero hay un complemento mucho mayor y más bello que es el espíritu.

Entonces si estamos hablando de cuerpo, alma y espíritu, si estamos diciendo que el hombre es tripartita entonces quiere decir que hay tres estómagos, tres cerebros, es decir, que hay un símil, ¿no? Son tres cuerpos constituidos maravillosamente y que cada uno necesita un alimento, entonces la Madre Tierra, la Pachamama, hace el arroz, los frijoles, el apio, la cebolla, la zanahoria... Nos regala plantas alimenticias riquísimas para alimentar el cuerpo físico. Entonces, a través de estos alimentos prolongamos nuestra vida porque los transformamos en energía.

Curiosamente, aunque los alimentos sean físicos, está establecido, por una sabiduría antigua, de que el alimento va sufriendo diferentes transformaciones en el cuerpo y al final, dicen los hindúes, se convierte en la energía sexual del humanos. O sea, la energía sexual es como la quintaesencia del alimento, pero pasa por una serie de procesos. Esto es muy interesante, la verdad, porque esa quintaesencia, también se convierte en alimento natural para otras partes del cuerpo que ya ni la anatomía ni la medicina conoce, y esa quintaesencia puede alimentar otras áreas de nuestros cuerpos energéticos.

Bien, luego existen las plantas medicinales, por ejemplo la raíz de valeriana con la que yo he trabajado muchos años, el cederrón, toronjil, amo esas plantas porque he visto como las personas han recuperado su tranquilidad con respecto al sistema nervioso. Los problemas de la vida diaria alteran nuestra mente, y la mente alterada genera una tensión y el sistema nervioso se cae. Quizá ha sido el cariño con el que yo he trabajado con esas plantas que las personas que las han tomado se han sentido paulatinamente bien, muy bien. Y amo a esas plantas porque sus espíritus tienen como una misión específica, o sea, la Pachamama dice: "Ustedes van a curar a mi hijo cuando se enferme del sistema nervioso", y ellas trabajan allí. No sólo en su parte material, sino en su parte espiritual.

No hay que olvidar que las plantas tienen un espíritu. Eso es muy importante. Un Maestro a mí me enseñó y me dijo, "No es la planta la que cura, es el espíritu de la planta realmente la que cura", y de hecho me demostró en varias ocasiones cómo con plantas que no tenían orientación para resolver ciertas enfermedades, él podía curar. Pero era como una especie de trampa a la persona, él no tenía la planta con la que tenía que trabajar y le daba otra, pero él llamaba al espíritu de la planta para que vierta en su agua, en sus alimentos, la energía de esa planta y que se curara.

Las plantas tienen un espíritu y sus espíritus son inteligentes y tienen una gran misión y es la de ayudar. Desafortunadamente estos espíritus sólo son visibles a las gentes que cumplen ciertas normas, ciertos requisitos; así como para operar en un hospital se necesita estudiar unos diez años, pues para ejercer en colaboración con el espíritu de las plantas se necesita estudiar muchos años, y esos estudios no son exclusivamente intelectuales, sino que pertenecen al ámbito del corazón, y toda una disciplina de cambio interior, de transformación de las emociones, de conexión con el espíritu. Es como una especialidad bastante interesante.

Quizá los médicos del futuro vayan a la universidad pero también vayan a sus meditaciones para poder contactar con el espíritu de las plantas y entonces ser lo que los antiguos médicos eran, eran médicos pero también eran magos. Ahora hay médicos por un lado y magos por otro lado. Llegará el tiempo en que eso se unifique.

Entonces hay muchas plantas maravillosas que conocen las estructuras espirituales y trabajan a su favor.

Las otras plantas son las llamadas plantas de poder o plantas maestras, que en el desarrollo de la evolución, son plantas más evolucionadas que son grandes adiestradoras o adiestradores de lo que es la mente y la conexión con el espíritu. Tienen una misión específica.

En las aulas de iniciación de la tradición andina había tres animales y tres plantas sagradas. Perú tiene tres regiones y a cada una de ellas corresponde una planta sagrada. En la región de la costa está el Sanpedro o “waychumo”, en la región de la sierra la Cocao “kuka” y en la región de la selva encontramos la Ayahuasca.

Los maestros de cada una de esas regiones enseñaban a los estudiantes a orientarse por las regiones del cóndor, el puma y la serpiente. Se les iniciaba en la navegación por los tres mundos con el auxilio de esas plantas sagradas. Para ello era necesario un previo período de preparación.
Los tres animales de poder

El Puma es un gran maestro que esconde mucha información. Representa el “Kay Pacha”, la fuerza lo cotidiano, el aquí y el ahora. Su fuerza está basada en la relajación que utiliza y muestra. La relajación le proporciona un estado de alerta. Si al ir a cazar se pusiera nervioso, evidentemente sus presas se darían cuenta, pero él se suelta, y así gana en energía para correr y dar el zarpazo. El puma nos enseña a utilizar la fuerza del “stress” a nuestro favor; nos enseña a vivir conscientes, alertas sin desperdiciar nuestra energía y vigilantes de nuestras palabras, pensamientos y emociones.

Si desarticulamos el “ego” vamos disminuyendo las posibilidades de agresión de los demás con respecto a nosotros. Hemos de desarmar al ego para evitar el sufrimiento. Podemos sentir dolor, bien por un golpe, por una agresión verbal, pero no tiene sentido vivir en el sufrimiento. Si abrimos nuestro corazón, no sentiremos miedo. Se trata de cazar al ego utilizando la sabiduría que el puma proporciona.

Arriba nos encontraríamos con el mundo del Cóndor, el “Hanan Pacha”, el mundo del espíritu. Hay que volar tan alto como el cóndor, pero a la vez aprender a comer basura. No podemos dudar de nuestro poder como humanos. Si el cóndor dudara se mataría. En su primer vuelo no se pregunta si se mantendrá o no en el vacío. Aguarda a que el sol caliente el aire y se lanza.

Hemos de adentrarnos también en el “Uku Pacha”, o mundos subterráneos, mundos de la Serpiente. Es el mundo soterrado de la sombra y la oscuridad. La serpiente es el único animal que se introduce en los submundos. Es muy venerada en el mundo andino, pues representa los diferentes niveles del subconsciente, el mundo al que no es fácil acceder, mientras que no desarrollemos los poderes perdidos. Aquí habitaría el ego. Nos enseña acerca de la naturaleza del alma humana, del lugar de donde emergen las emociones y de donde se gestan las acciones humanas.

La Coca

La Coca no tiene el efecto de salto dimensional, no es como el Sanpedro o la Ayahuasca. Utilizar la Coca para expandir conciencia es un secreto muy bien guardado. Puede ser utilizada como alimento y como sistema oracular, pero ya no de otra forma.
La Coca tiene una gran cantidad de vitaminas, minerales y aminoácidos. Antes de la colonización española existía una agricultura ritual. Los graneros andinos estaban llenos. Los colonizadores sacaron a los campesinos de los campos y se los llevaron a las minas. Los graneros se vaciaron. Había una profecía que ponía en boca del “elemental” o “genio” de la Coca la siguiente sentencia: “Vendrán y yo quedaré como un alternativa alimenticia. Mi poder será una bendición para ustedes, pero para ellos será una maldición”. Así ocurrió y hoy podemos observar la diferencia entre lo que es la Coca y la cocaína.

La cocaína es diferente. Se trata de un estimulante, pero no te proporciona una experiencia mística, de amor, no te acompaña como otras plantas de poder a explorar el universo.

La hoja de coca se utiliza al igual que un “tarot” para la lectura del futuro. No hay dos iguales, podemos observar un principio de codificación de las hojas de coca. Tiene unos completos códigos de interpretación. Hay, por ejemplo, hojas que tiene una pequeña entrada o apertura muy bien hecha. Estas son muy apreciadas. Se guardan aparte, pues se dice que traen fortuna.
Ritualmente la hoja de coca tiene la capacidad de ser receptora de energía cósmica, conjuntamente con la concha marina y la pluma de cóndor. Muchos elementos muy ricos de los tres mundos se reúnen allí. Es como construir los tres mundos en uno.
En los Andes hay venta libre de coca. Está comúnmente aceptada. Si tu aquí a un niño le das una uva, no le estás dando vino. De la misma forma, para nosotros es absurdo pensar que una hoja de coca es mala bien para dársela a alguien, bien para alimentarnos nosotros mismos. Para nosotros es vitamina, mineral y aminoácido y nos aporta una gran cantidad de alimento.

De hecho yo he intentado investigar secretos de la coca y no he logrado, parece que la hoja de la coca se cerró. Es decir, es como una niña traumatizada cuando intentaron violarla, entonces ya no accede a un nuevo amor, entonces de hecho, la hoja de la coca tiene muchos secretos que no se conocen. Nosotros le decimos señorita, en quechua es quintuchita, porque es una señorita y creo que la violaron. Pero la ayahuasca no, como es una abuela, quién quiere a la abuela, no es apetecible para los ignorantes ilustrados.

La Abuela Ayahuasca

La abuelita ayahuasca es diferente, como que ha estado esperando su turno de expresar su poder, pero aún así, como todas las damas, tienen secretos y no dan todos sus secretos. Entonces esta planta sagrada, como mucha gente ha descubierto tiene muchos secretos, muchos matices, muchas formas de amarte... Y la planta es capaz de aparecerse, hablarte y enseñarte, pero más se limita a abrir tu corazón. Hace todo el esfuerzo para poder abrir tu corazón para que la flor que está encerrada dentro de tu corazón pueda despedir su aroma, entonces tú puedas acercarte e inhalar y embriagarte con ese aroma del amor. Esa es la gran misión de la Abuela Ayahuasca.

Pero claro, cuando uno se enfrenta a una situación nueva, inmediatamente se presenta el temor ante cada uno de nosotros y a veces no sólo no nos dejamos abrazar o besar por nuestro padre o nuestra madre, o por nuestra abuela o por nuestros hermanos o nuestros amigos sino que hasta nos volvernos huraños frente a la manifestación de la energía del amor, y obviamente, mucho menos nos vamos a dejar abrazar por alguien que nosotros no conocemos, pero sí, el abrazo de la abuela ayahuasca es un abrazo amoroso, es un abrazo en el que coloca sus manos sobre nuestro corazón y lo abre para poder tener contacto con el espíritu. Es mágico totalmente.

Entonces estas plantas sagradas o plantas de poder o plantas maestras, constituyen el enlace entre lo que es el espíritu y el cuerpo, pero actúan desde el alma. O sea, son plantas del alma, porque es en el alma donde fluyen pensamientos, emociones, sentimientos y las futuras acciones del individuo. Allí se gesta la acción, se gesta la emoción, se gesta el amor o se gesta le guerra. En el alma. Entonces, la Abuela Ayahuasca se introduce a esa parte del alma y crea un espacio para dar paso al espíritu y para que sus nietos saboreemos lo que es estar en el alma, contactando el espíritu y llevando la energía del espíritu al cuerpo y sentir ese placer que produce el amor. Y enseñarle a nuestra mente que somos capaces de vivir con amor porque ese amor existe a priori. Así es que allí está la Abuelita Ayahuasca cumpliendo su gran misión de Guarni Runa, podríamos decir en quechua, o sea, mujer puente.
Los Chakaguarni han sido en la tradición andina un linaje muy especial. Son los que establecen los contactos, son los que unen los corazones, los que unen los pueblos, las voluntades. La abuela es una Chakaguarni, la que tiende el puente, entre el mundo conocido de nuestra mente, con el mundo desconocido de nuestro espíritu. Realmente nos hace un gran favor.

Hablar así de la abuelita es estar enamorado de ella porque es saber el gran amor que tiene ella, es conocer la parte que los demás no pueden ver. O sea, para conocer estas cosas, se necesita ir hacia esos paraísos sagrados y desde allí, entonces decir lo que estoy diciendo ahora. Mucha gente dice, ¿pero esto no es peligroso, no es un atajo hacia el espíritu? No, yo digo que no. Esto no es peligroso ni es un atajo hacia el espíritu. Lo que es peligroso es el Supai, el diablo, el ego interior de cada uno de nosotros, que día a día, minuto a minuto, segundo a segundo, año tras año, está enfermando tu mente, tu hígado, tus riñones, ese es peligroso. La Abuelita Ayahuasca no tiene contraindicación en ese sentido. En realidad se trata de si estamos preparados para esto. Y muchos dicen no, la humanidad no está preparada para esto.

Yo creo que para la Abuela, la gente está preparada porque mientras haya una estructura dominante en nuestra mente, que es la que nos somete y genera el sufrimiento, esto es la mejor señal de que necesitamos un contacto con lo más puro, íntimo y delicioso que hay en el ser humano. Ya que corremos el peligro, mientras estamos sufriendo, de aprender a deleitarnos con el sufrimiento y pensar que el sufrimiento es el camino para la redención del individuo. No podemos hacer del sufrimiento una religión, y muchos lo han hecho. Entonces, si está el ego, estamos preparados para la comunión con la Abuelita Ayahuasca, para que ella haga el enlace con nuestro espíritu.

Sí la gente sí está preparada. Un sacerdote jesuita, Antoni de Melo decía 'si sabes, si sientes que tu vida es un desorden, un caos, este es el lugar donde debes de esta'r, o sea en ese curso. Pero uno tiene que aceptar eso, ¿no? Acepta que tu vida es un revuelo y acepta la ayuda de la Abuelita. Mientras en tu vida no haya equilibrio, no hay armonía, no hay paz, pues se necesita una medicina para purgar el alma.

Hay mucha gente que dice, no estoy preparada, o la humanidad no está preparada para esto, y yo pregunto: ¿La humanidad está preparada para la cocaína, para la prostitución? ¿Está preparada para la pornografía infantil, para la guerra, para ese maltrato implacable de padres a hijos o de hijos a padres? ¿La humanidad está preparada para el odios? La humanidad no fue creada para esas circunstancias adversas, eso ha sido una especie de accidente cósmico. La humanidad fue diseñada para ser feliz. Pero tanto sufrimiento hemos arrastrado que cuando se abre la puerta para hacer contacto con aquello para lo cual realmente fuimos creados, entonces la cerramos con la disculpa de que no estamos preparados...

Esto puede parecer una apología muy pasional de la ayahuasca, o puede pensar que quizá yo considere que es el único camino, pero obviamente que no. Hay otras plantas sagradas, es decir hay otros caminos, y también hay otros métodos como la meditación, el pranayama, el taichi, el chicún, tantas otras cosas bellas que hay que están brotando como flores preciosas en diferentes lugares de la Tierra. Porque Dios es como un gran bufet y tú puedes deleitarte de él de cualquier platillo. Todo es Dios. Todo está lleno del espíritu.

Entonces, acepto, respeto, practico de hecho otras corrientes pero también conozco, practico y enseño acerca del contacto dinámico y veloz con el alma y con el espíritu. Porque tal parece que la vida es muy corta y necesitamos una acción más contundente para esta enfermedad que se llama desamor. La ausencia de amor ha ocasionado todo el mal del mundo, la ausencia de responsabilidad colectiva, universal, y necesitamos un método científico, un método eficaz, rápido, y uno de ellos, lo recalco, es la Abuela Ayahuasca.

El Trabajo Místico con plantas maestras
Después de comprender la necesidad del contacto con el Espíritu, de tener una vida espiritual, necesitamos también pensar en desarrollar un Trabajo Místico en nuestra existencia. Y ¿qué es un trabajo místico? Un Trabajo Místico podríamos decir que es como aquella capacidad que nos califica para poder conocer otros ámbitos del Espíritu. Un ejemplo de ello son las experiencias con enteógenos. De pronto yo medito, comulgo con la Abuelita [ayahuasca] o con el Venadito [peyote] y empiezo a sentir unas sensaciones raras y extrañas. Como son sensaciones raras y extrañas mi mente no las tiene registradas y lo que hace la mente inmediatamente es producir Miedo. Miedo ante esa sensación rara y extraña. Lo primero que nos preguntamos es ¿Será malo entrar en contacto con plantas psicointegradoras o enteógenos, tendrá contraindicaciones? Y curiosamente jamás nos hemos preguntado si el Ego tiene contraindicaciones. Y el Ego es el causante de un gran porcentaje de todas las enfermedades humanas.

Sin embargo en la selva, en el Amazonas, se utilizan más bien los enteógenos para poder hallar la causa que motiva un problema físico. Entonces cuando empezamos a sentir ese tipo de experiencias viene nuestro temor, pero cuando uno ya ha recorrido ese camino muchas veces, entiende que ese color, que esa emoción o que esa atención obedece al pensamiento del miedo o a un pensamiento negativo, que está en esos momentos invadiendo nuestra mente y nuestra alma y que está impidiendo que nosotros aflojemos los músculos, la mente, la emoción y podamos fluir con tranquilidad hacia el mundo espiritual. Es como cruzar un puente de una orilla a otra. Sabremos que hay una serie de elementos amenazantes, pero sin embargo esos elementos, esas serpientes o dragones, son aspectos ilusorios, son espejismos que están allí precisamente, curiosamente, para apartarnos del camino, para seleccionar a los caminantes.

Es curioso. Es la forma como Dios se sirve de los espejismos que genera el Ego para no permitir la entrada a cualquier hijo de vecino a otro nivel espiritual. Eso es curioso.

Cuando uno entra en contacto con una experiencia transpersonal y observa en primer lugar una serpiente, por ejemplo, que uno no comprende, que no entiende, que está amenazando, entonces uno puede tener miedo y el cobarde se retira y el cobarde acaba. Pero sin embargo cuando uno reconoce que es un espejismo o también cuando uno puede decodificar esa información, decir esta serpiente me está engendrando miedo y yo me relajo, entonces el Espíritu entra a través de la Intuición y nos dice:  ¡Ah, esta serpiente, esta relacionada con un miedo a enfermar", por ejemplo. Pero como estamos desde el corazón, haciendo el viaje desde el corazón, sabremos que no es necesario ese miedo a enfermar, es simplemente un temor irracional que se ha incorporado en nuestra mente, en nuestra sicología, de alguna manera porque quizás nuestra abuela se acaba de morir de cáncer y nosotros también pensamos que nos va a dar cáncer y que nos vamos a morir de la misma manera y que vamos a morir jóvenes.

Lo primero que aparece es el temor más fresco, más reciente: una serpiente, un dolor, un duelo. Son cosas que no existen, no son reales, son una locura. Pero otro hombre inteligente diría:  A ver ¿qué es esta serpiente?  , y descubre que es un temor al miedo, es un ejemplo simplemente, de acuerdo. Pero también tiene en ese momento la oportunidad de desbaratar ese miedo hacia la enfermedad y entonces continúa caminando y llega a la otra orilla y tiene una experiencia con el Espíritu.

Luego si otra vez aparece la misma serpiente se dirá, "Bueno ya conozco a esta serpiente, ya tengo un recuerdo de lo que es el miedo a enfermar pero continuo adelante", y ese continuar y esa comprensión hace que esa serpiente en la próxima experiencia ya no aparezca. Entonces son como guardianes de nuestros propios Egos y curiosamente se constituyen en guardianes de nuestro camino espiritual pero también como señales de que estamos en ese camino.

La misión de la Abuela Ayahuasca
Una experiencia con una planta psicointegradora o enteógena, no sólo es una experiencia en cualquier tipo de relajación o meditación simple y común. Cuando uno está simplemente relajado de pronto no sabe de qué manera está ubicado su cuerpo o su mano. No siente el pie izquierdo, no siente el pie derecho, no siente la cabeza y ¿qué pasa? Nos asustamos. Intentamos mover nuestra cabeza para sentir que este es nuestra cabeza, intentamos mover la mano para sentir que esta es nuestra mano, pero lo que sucede es que nuestro cuerpo vital se desplaza y al desplazarse ya no sentimos nuestro cuerpo físico y eso quiere decir que nos hemos relajado bien. Cuando uno tiene una gran experiencia en la relajación, cuando se llega a esa etapa, uno puede dejar el cuerpo físico, ya no soy un cuerpo físico, ahora siento el cuerpo vital, pero también debe dejar el cuerpo vital para llegar al cuerpo astral, y dejar el cuerpo astral y ser el cuerpo mental, y dejar de ser cuerpo mental y ser el cuerpo de la voluntad, y también dejar de ser el cuerpo de la voluntad, y cuando dejo de ser el cuerpo de la voluntad seré el cuerpo del alma y cuando deje de ser el cuerpo del alma seré el cuerpo del Espíritu y me instalaré en el Espíritu.

Es una meditación muy antigua, pero claro tenemos que empezar por relajar el cuerpo, tenemos que sentir el cuerpo, entonces hay que tener una perfecta relajación y luego tenemos que percibir la energía de nuestro cuerpo vital y aun la energía de nuestro cuerpo vital puede estar tensa, porque todavía habrá pensamiento y emociones y hay que dejar esa tensión y conocer ese cuerpo vital para penetrar en el otro cuerpo, y así paso a paso, poder llegar al Centro del Espíritu. Esto es posible con las plantas sagradas.

Con la Abuelita se llega precisamente al Centro del Espíritu, aunque no seamos conscientes de ese proceso de relajación y de dejar esos otros cuerpos. Pero ese regalo se nos da simplemente para que nosotros después vayamos haciendo conscientemente ese camino y vayamos construyendo el Camino del Espíritu de una manera consciente, con nuestra experiencia, con la energía de nuestras manos, con nuestro propósito, con nuestra voluntad para que podamos llegar a tener un acceso fácil a nuestro Espíritu Interior.

Pero vuelvo a repetir que ese miedo a no sentir el cuerpo, nos hace mover el cuerpo y nos hace perder lo que es la experiencia de la relajación. Eso es lo que haría un principiante, pero sin embargo el cuerpo está allí y está entrando en otra etapa más sutil de relajación y cuando trabajamos en los estados alterados de conciencia, lo que se hace es entrar a estados sutiles. Necesitamos entrar a estados sutiles, deberemos percibirlos desde el corazón, desde el Espíritu. Por eso es muy importante la oración.

La postura y la relajación de nuestro cuerpo es importante, porque hay que soltarse, fluir, orar, observar, contemplar, confiar, tener esperanza por aquello que no vemos pero que existe y normalmente eso que existe es placentero, es Dios, es el Espíritu, es la Luz, pero para que tengamos esa certeza hay que pedir ir al Espíritu.

La Abuela es como una presencia del mundo del infinito haciéndose tangible en el mundo finito; y eso te da la conciencia de lo finito e infinito que es el mundo. Esa es una gran ventaja en lo personal. Y claro también sin duda conocer, trabajar, manejar esto, es un privilegio. Recuerdo que un amigo en una meditación muy profunda con la Abuela Ayahuasca pidió que él también quería trabajar de la misma manera como lo venía haciendo yo, entonces, esto fue curioso -y es sobre todo para la gente que improvisa, ¿no?- la Abuela le hizo sentir todo su poder, absolutamente todo y él no resistió su poder y entendió que para trabajar con ella uno debe ser capaz de soportar todo su poder. Que no es solamente querer hacerlo, sino tener la capacidad de soportar lo que es ella, con todos sus contenidos. Yo no había pensado en esos términos, él fue quien me mencionó su experiencia... Tampoco considero que soy algo especial, simplemente se dio y lo he venido haciendo, pero me llamó la atención la experiencia de él, que le dijo que no, que él debería ser capaz primero de percibir, y él lo entendió, agradeció y ha continuado su camino.

El antiguo trabajo con la Abuela Ayahuasca

La ayahuasca llegó a mí a través de mi abuelo. No en el sentimiento de una droga, sino de una medicina. Mi abuelo era un Pac'o Runa, en quechua es un hombre sagrado, o sea, un sacerdote. Entonces por allí viene mi orientación, aunque el espíritu no nazca para que se oriente, sino que busca los canales donde se está expresando la energía, para seguir expresando y ampliando y manifestando su energía.

Entonces fue por allí, por el abuelo. En los Andes, aunque esto es de la selva, pero sabemos que en la capital convergía todo. Cusco era el ombligo del universo andino, el cordón umbilical que une al alma con el cuerpo y el espíritu. Entonces allí se congregaban los sabios de los cuatro Suyos, los amautas, los maestros de los cuatro linajes...

El abuelo era un mago, y se vino a la costa en esos movimientos migratorios que hay por la pobreza, de la sierra, de la selva. Claro pero nunca perdió su título y es como haber tomado una aposta, ¿no? Pero siempre pensé yo también y creo firmemente en la enseñanza profunda de nuestros ancestros. Es decir, nuestros antiguos fueron tan sabios como lo es la cultura hindú, la cultura tibetana, igual... Entonces siempre he pensado en los incas, en los reyes, en las Adyas, las sacerdotisas, las escogidas.

Sin duda allí en esos templos se daba una enseñanza exquisita, de alto nivel, a nivel filosófico y fundamentalmente a nivel psicológico. Creo que fue tan exquisito que no hubo oportunidad de plasmarlo en códices o en algún otro lugar porque era una enseñanza viva. El fugo puedes pintarlo, pro ya no es el fuego, es una imagen d lo que el fuego es. Entonces en el mundo andino se mantenía la llama del amor y de la sabiduría viva. Y era incomunicable, porque no hay palabras para comunicar la experiencia y comunicar el amor y comunicar la sabiduría.

Uno se hacía sabio, se construía, se fabricaba como un ser sabio, se investía como sabio en la medida en que seguía introduciéndose en esos mundos, y claro era amado y respetado por los alumnos y ellos se nutrían mucho de esa experiencia, pero ellos también pasaban rápidamente a convertirse en maestros, porque las experiencias eran veloces. Se comprendía que estamos en un mundo en que todo es transitorio, nada es permanente, que había que vivir apasionadamente, que había que amar apasionadamente, que había que caminar por las montañas apasionadamente, sintiendo la energía, el magnetismo de la tierra, de la piedra, el frío de la nieve y todo lo que circundaba. O sea, era como una vida muy potente, muy intensa. Entonces quizá esa sea una razón por la cual no se dejó un legado, pero después ya sabemos lo que ocurrió en los años de la invasión, y tal parece que ahí hay un repliegue de esa forma de pensar y de hacer.

Pero desafortunadamente ese repliegue no sólo se dio a nivel físico, sino a nivel espiritual. De hecho, la cultura inca es una de las que menos se conocen. Es decir muchos de los secretos, muchas de las prácticas, mucho de la concepción del mundo inca, muchas de las cosas que allí se enseñaron, se escondieron en otra dimensión, en otras coordenadas. Y claro, el que quería penetrar en el mundo del conocimiento andino, no le quedaba más remedio que penetrar a otra coordenada distinta, a otro universo distinto donde estaba la sabiduría. Pero resulta de que nuestros chamanes empezaron a aprender o a optar por actitudes muy egóicas y eso hizo que tuvieran el conocimiento, pero no el gran conocimiento. Entonces es como vivir el espíritu a un 50%. Y el otro 50% no viene porque uno necesita hacer una profunda reflexión de lo que es como ser humano.

Reconocer nuevamente el alma como el lugar donde puede instalarse el ego o el espíritu y empezar un trabajo de enlace serio, absoluto con el espíritu, en el que se demanda un trabajo de observación de la mente, un trabajo de conocimiento, de control, de comprensión de lo que surge por la palabra, por la acción; algo semejante a lo que ocurre en el budismo tibetano, o sea, un trabajo de perfeccionamiento interior. Y sabemos que ese trabajo de perfeccionamiento, te tiene que conducir al gran conocimiento. Indiscutiblemente. Aunque ese gran conocimiento también tiene niveles.

Entonces el mundo andino fue un lugar donde se dio y se enseñó y se encarnó el gran conocimiento, pero luego se replegó y hoy estamos viviendo un nuevo ciclo en el que ese gran conocimiento, gracias a la Abuelita Ayahuasca, está abriendo sus puertas. Y son muchos los que ya han abierto esa puerta. Es decir, la mayoría de la gente con la que trabajo, han logrado abrir muchas puertas de ese gran conocimiento. Y otros, menos, están logrando consolidar ese gran conocimiento en su vida cotidiana porque de eso se trata, de traer, de plasmar de integrar, lo que aprendes, lo que sientes, lo que sabes, lo que conoces de ese mundo a este otro mundo.

Revolución desde la conciencia

Me encanta decir que el hombre es como una bella creación que ha hecho Dios con la finalidad de que el espíritu, Dios mismo, llegue al alma del hombre, se manifieste a través de la mente, de los ojos, de la expresión del hombre, y Dios se siente a deleitarse de su bella creación en este rincón del universo. Creo que ese es uno de los juegos de Dios. Yo me imagino que dice: "¿Cómo puedo conocer mi creación, cómo puedo saber lo bello que es?" Crea al hombre y entonces se instala en el hombre y por eso es que muchas veces a través de nuestros ojos, cuando el espíritu está allí, las cosas son más bellas, porque Dios hace que miremos las cosas como lo más bello que hay porque esa es la creación del espíritu. Entonces se deleita el hijo, se deleita el espíritu, se deleita el gran espíritu. Está en un constante deleite, en una constante experiencia de amor. Es así como Dios arriba y se hace carne en el hombre. Así es que el conocimiento del espíritu es urgente en este nuevo ciclo, en esta nueva era o en este décimo Pachacuti, porque es lo único que puede desterrar la miseria, la mentira, el engaño, el autoengaño, la guerra.

Toda esta acción criminal contra la Pachamama, no son los movimientos verdes o como se les llame los que van a salvar al planeta. Es una toma de conciencia más profunda lo que puede salvar al planeta. Se siguen creando instituciones para salvar al planeta. El planeta se va a ir al diablo con instituciones y todo, a menos que la gente tenga un contacto más espiritual consigo misma y con el planeta. Si uno no tiene un contacto con el espíritu de la hoja de coca, o con el espíritu de la ayahuasca o con el espíritu de las rosas o de los limones, con el espíritu del tigre, con el del puma, con el del colibrí, por esnobismo te apuntas a un partido ecologista, pero no porque estés convencido de que él es tu hermano. Por conceptos, también te puedes inscribir a un partido ecologista, pero el mundo está lleno de ideas y de conceptos, pero no de experiencias y necesitamos la experiencia directa para comprender nuestra relación con la naturaleza. Si no, ¿qué sentido tienen, por ejemplo, las Naciones Unidas, que se supone que son para unir? Hay guerra, o sea, no han funcionado los organismos de paz, porque hay guerra en el que preside ese organismo de paz y hay guerra interior en los que constituyen ese organismo de paz.

Yo creo que puedes ser revolucionario desde la conciencia, pero tienes que llegar a la conciencia, si son, serás un revolucionario almático, o sea, desde lo que es la estructura del ego, desde lo que es el dolor. Y nadie podrá negar objetivamente que llevas la razón en aquello por lo que te revelas, pero está comprobadísimo históricamente que la ira engendra más ira, que la acción bélica engendra más acción bélica y que la guerra o la guerrilla es la expresión espectacular externa, que siempre es más sangrienta, de lo que está ocurriendo en nuestra mente. O sea, una guerra es precisamente la expresión de lo que está ocurriendo en la mente humana, porque la vida del hombre es lo que es su pensamiento. Así es que la revolución tiene que ser de conciencia. Han fracasado todos los movimientos revolucionarios en el mundo, han tomado el gobierno para bajar a un tirano y poner a otro. Es decir, no ha habido una verdadera revolución orquestada desde la conciencia. Hay que ver el mundo, está hecho un caos, es un desastre el mundo. Hay muchos problemas, veamos los periódicos, ya el hombre se deleita con la sangre, sale a comprar el periódico para ver qué desastres le ocurrieron a los demás, su cabeza, su energía ya no está puesta hacia lo que es el espíritu. El hombre está viviendo al 50% de lo que es él solamente. Y el otro 50% lo ha ignorado, pero como creo en la magia, y está sucediendo. Hay movimientos filosóficos, científicos que empiezan a considerar seriamente al espíritu y recién el hombre empieza a estar más completo y quizá en el futuro, los próximos movimientos revolucionarios o ecologistas, estén formados por gente que esté trabajando en la conciencia.

Mi motivación personal para trabajar con la Abuela Ayahuasca
Cuando llegué con el abuelo y tuve la experiencia a los diecisiete años... Normalmente, aunque uno sea joven, tiene miedo, porque el miedo es parte de la naturaleza humana. Pero también vi que tenía más confianza que miedo. Entonces, al llegar donde uno llega, sobre todo en esa edad en donde uno tienen tantas experiencias en el mundo, hace que comprendas algo, lo que es estar en un ambiente de paz y tranquilidad o lo que es estar en guerra, tal como lo veía en otros jóvenes y en otras familias. Es cuestión de elección. Yo decidí por la paz.

Y cuando uno se da cuenta de que eso es cuestión de elección y además está siendo orientado asesorado por un ser en esos otros espacios, además, como todos tenemos el deseo de ayudar, de enseñar, entonces, simplemente elegí enseñar; pero antes de enseñar decidí prepararme. Necesitaba prepararme en la sicología convencional, necesitaba prepararme, conocer diferentes teorías filosóficas, asistir a instituciones que de alguna u otra forma te ofrecían conocimiento de lo que es el hombre y el espíritu... es como un trabajo de investigación que uno va haciendo. Y vas conociendo gente muy bella y maestros preciosos también, pero yo siempre tenía claro que tenía que continuar mi camino, que no podía quedarme, ya que me habían indicado que fuera, pero que no me quedara, que me preparara.

Y eso fue lo que hice. Me preparé. Y mi trabajo lo sintetizo fundamentalmente en lo que es desde la experiencia del espíritu, conócete a ti mismo. Porque desde la experiencia del espíritu vas reconociendo los diferentes valores del ser, porque el ser es como una flor y cada uno de los mil pétalos de la flor del espíritu, tiene una cualidad, tiene una virtud, tiene un nivel de energía. Y además, una de las certezas que tuve es que todos estamos preparados para esto, como ya lo mencioné, que no necesitamos 500 reencarnaciones, ni pertenecer a ninguna religión, sino simplemente necesitamos ganas de ser diferentes. Y creo que todos tenemos ganas de ser diferentes. Y con esas ganas de ser diferente más mi apasionamiento, entonces hicimos un buen tandem para mostrar ese otro universo de la mente, de las emociones y de las acciones humanas en relación con el cuerpo y con el espíritu. Eso es lo que me motiva.

Cada vez que realizo un trabajo, mi mayor deseo, mi mayor anhelo es que la gente logre conectar con el espíritu -y el espíritu es un sinónimo de amor-, que le enseñe a su mente lo que es el amor para que se amor impregne su vida diaria, su vida cotidiana, para que aprenda poco a poco a actuar desde allí porque se puede actúa desde el espíritu, puede estar Dios en nuestros pensamientos, puede estar el espíritu en nuestras palabras, en nuestra mirada, en nuestras acciones, no es un sacrilegio. Los niños son expresiones de ese Dios. Creo que más bien es una vedad a la que nos hemos resistido. Muchos han dicho: la clave es el amor. Pero tienes que tocar el amor.

El amor está allí pero tienes que sumergirte en el amor, tienes que beber de la fuente del amor. Cuando bebas de la fuente del amor, cuando hayas metabolizado ese amor, puedes dar amor. Pero estoy hablando de una verdadera práctica de poder, en la cual uno se introduce en ese mundo. Pero muchas veces uno se asusta de ir al amor y entonces el ego pone cualquier pretexto para no ir a esos planos maravillosos del amor. Pero de las múltiples personas con las que he trabajado, de todas estoy satisfecho porque la gente logra conectar con eso que se llama amor, que se llama Dios, el Gran Espíritu, el Tao, con eso que tiene mil nombres aunque en realidad es uno, pero el propósito es ese.

Trabajando con la Abuelita
Bien, nuestro trabajo de hoy consistirá en una relajación profunda, oración, confiar, reflexionar acerca de lo que es la esperanza. No se espera lo que se ve, se espera lo que no se ve. Desde mi visión lo que no se ve es el Espíritu, y todo lo que tenga relación con el Espíritu nos depara éxito absoluto. También otro aspecto importante es aprender a observar, a fijarnos en ese otro nivel energético que tenemos en nuestro cuerpo, que está contenido en nuestro cuerpo.

Hay siete cuerpos y cada cuerpo tiene una vibración distinta y algunos están desplazados fuera de nosotros mismos pero todos están integrados aquí y ahora.

Si hay un corazón físico, hay un corazón vital, un corazón astral, hay un corazón en el espacio mental. Todas la dimensiones están aquí en nuestro cuerpo. El ser humano es multidimensional, pidamos que se nos revele este aspecto de la multidimensionalidad humana y así podamos percibir lo más sutil. Y nuestro trabajo en dirección hacia lo que es el chamanismo, entonces será en la dirección Espiritual. Será en la dirección del autodescubrimiento y en la construcción y en el reconocimiento de aquello que es lo más sutil en cada uno de nosotros, por ejemplo, ¿podemos sentir como corre la sangre por nuestras venas? Seguramente no. Necesitaríamos una relajación muy profunda para sentir como corre la sangre por todo nuestro cuerpo y esa deliciosa fricción que genera en nuestro cuerpo y es tan deliciosa, es nuestra vida y genera un campo electromagnético. Y así hay otros aspectos del cuerpo y de la energía que no percibimos. Es precisamente para internarnos en esos mundos sutiles y trabajar en ellos para lo que nos ayudan las Plantas Maestras, porque cuando aprendemos a trabajar en esos mundos sutiles, aprendemos también a ser menos burdos en este mundo material. Porque el Ego es burdo.

Pidamos a la Abuelita Ayahuasca, a nuestro ser y además quiero compartir con ustedes a un Maestro que es El Águila Dorada. Hay Maestros que son locales, otros que son regionales, hay Maestros nacionales, Maestros continentales y hay Maestros Cósmicos. El Águila Dorada es un Maestro Cósmico que puede trabajar con todas las personas simultáneamente, no sólo aquí sino en muchos lugares del mundo a la vez. Podéis invocar a este Maestro, a este Ser y también pueden invocar a otros Maestros o a otros Seres que ustedes tengan y pedir ver a esos Maestros o pedir ver a ese Águila Dorada para que aparezca. Y aunque no aparezca y no lo conozcan y aunque no lo llamen, tarde o temprano vendrá para que sean asesorados, porque no es posible un trabajo de tipo Espiritual donde no halla un Ser Espiritual instruyendo. Siempre es real, siempre estará ante ti escuchando.

Hace muchos años yo decía ¿por qué no lo puedo sentir y ver? Y alguien me decía: "Él está haciendo todo lo posible porque lo escuches, para que le veas, porque le sientas, pero tú estás muy dormido". El sueño en relación con nuestra conciencia y con los estados sutiles del Espíritu es muy profundo, no se imaginan lo profundo que es. El Ego es muy pesado, es muy denso. Cuando está nuestra conciencia dormida, es como consecuencia de este sueño profundo de nuestra conciencia respecto de La Conciencia.

Algunas veces uno percibe, conoce y siente esos mundos sutiles y por eso la mente, el ego, genera el materialismo y no cree lo que no ve y no tiene esperanzas, se hace el "trágico", entre comillas, y el ser humano abandona el camino Espiritual. El requisito, el ingrediente, la sal para el camino espiritual es la esperanza. Y el corazón de la esperanza es la fe y la esencia de la fe es el amor. Esto no son palabras vacías y huecas sino algo que ustedes también deben experimentar, porque es desde la experiencia que uno sabe y es difícil transmitir la experiencia con las palabras. Pero se puede generar una fuerza, como la fuerza y la energía del grupo con la que vamos a trabajar ahora, para que nosotros podamos tocar a Dios, experimentar a Dios.

Una vez investigábamos en el ciclo de chamanismo esencial sobre la Pachamama y yo decía, no se puede amar a la Pachamama, si tú no amas a la mujer, porque la mujer es un símbolo de lo que es la Pachamama. Entonces si tú tienes conflictos con tu madre, con tu abuela, con alguna mujer en particular o con las mujeres en general y luego quieres proteger la tierra, allí hay obviamente una falta de sensibilidad, de universalidad, de conocimiento de lo que es verdaderamente el amor. El amor es o no es. Es decir, si amas a uno, amas a todos. No puedes decir a este sí lo amo y a este no. Eso no es amor, pero eso es lo que se vende como amor en el mundo, se vende mucho, se trafica con ese amor, precisamente porque el verdadero amor no se conoce. Y ya es tiempo de desenmascarar a ese tipo de vendedores porque el amor es o no es.

Creo que a nosotros los humanos no nos ha gustado mucho lo que es la definición de las cosas, por eso vamos por las ramas. Cristo decía, "Conmigo o contra mí". Así de sencillo. Parece muy fuerte, hay mucha gente que protesta contra esto, pero es que primero hay que tratar de ubicarnos en el entorno, en el contexto, porque sólo así lo entendemos. Si lo vemos desde fuera, no entendemos, criticamos a las personas que son así, o criticamos a Cristo por haber dicho eso que no entendemos. Entonces creo que nos falta definición. Shakespere lo dijo, la Cocacola también, el dilema del hombre es el ser o no ser, es el decir la verdad o decir la mentira, es amar u odiar, es hacer o no hacer, ese es su dilema. Y creo que ese dilema se resuelve con el amor. Cuando amas ni siquiera necesitas ser definido, ya estás definido, ya actúas porque el amor es acción, es una fuerza más potente que cualquier bomba atómica, porque el amor prevalece por eso es infinito y puede ser eterno.

Preguntas y respuestas
Participante: Hablas del Dios Interno y del Dios Cósmico, ¿podrías ampliar un poco?

Juan: [cogiendo una botella de agua] Supongamos que esta botella de agua es Dios, el Gran Océano de la Vida. Esto es Dios, entonces un día pasa esto [Juan se echa agua en la mano y la sacude, expandiéndola en forma de gotas]. Miles de gotas se esparcieron en el Universo pero cada una de ellas siguió siendo parte de Dios, en ese impulso primario. Cuando se colonizó el Universo todas las gotas se expandieron en el Universo y algunas reconocieron que había necesidad de venir a nutrirse de la planta de energía y volver a la misión: Cristo, Buda, Zoroastro, Lao-Tse, Quetzatcóatl, Viracocha, etc. etc. Todos estos son gotas de agua que reconocieron su genética divina y la necesidad de entrar nuevamente en el Gran Océano de la Vida para poder energetizarse y entonces volvían nuevamente a esos espacios. Pero otras gotas olvidaron regresar, olvidaron el camino y muchos de esas gotas de agua somos nosotros. Entonces la fuerza de esa gota de agua a través de los siglos, a través de los milenios, de la contaminación del Ego, ha deteriorado de alguna manera y ha cortado el Camino de regreso a casa de ese Dios, de ese Ser de Luz en pequeñito, de ese Ángel, de ese Dios que no está activado en el alma y en el cuerpo humano.

Entonces, así como lancé estas gotas de agua al aire, tienen que volver a la Botella para ser fortalecidas. Este es el Dios Cósmico [la botella de agua] y éste es el Dios Individual [gotitas de agua].

Somos el Dios Individual, vamos al Dios Cósmico para que Él nos nutra y después ese Dios Interior viene fortalecido, viene sabio, viene con fuerza y claro uno puede decir, 'pero esa energía nos dura muy poco'. No hay que decir eso, más bien, 'que bien que tenemos algo de esa energía y la conocernos' y como decía una persona hace poco: “Que bien que todavía tengo unos veinte o treinta años más para disfrutar de la vida”, y no decir "Sólo me quedan veinte años que lastima, quisiera vivir mas años"

Ese es el Dios Interior que está encapsulado, pero que tiene todos las posibilidades de activarse, de convertirse en una célula activa. Todos nosotros somos como células de un cuerpo, pero ese cuerpo está inerte, ese cuerpo debe activarse y ese cuerpo debe caminar, debe moverse. Y es la forma como Dios se mueve, como Dios camina, como Dios inaugura nuevas Eras de Luz, pero a través de nosotros.

Participante: ¿Cómo puedo conectarme con mis guías personales? .

Juan: Bien en primer lugar, hay que tener esperanza. Esperanza decimos de aquello que no se ve, pero que se sabe que existe. Sabes que quieres conectar con tu guía y eso es una gran ganancia. Eso es realmente una gran certeza y de pronto quizás no lo sepas que es tu guía que se está manifestando y no sabes que se está manifestando, porque tú quieres que se manifieste de una manera específica y eso es importante que lo veamos, muy importante. Dios es una unidad múltiple perfecta y se puede manifestar tu guía a través de muchos modos variados.

El Águila Dorada tiene el poder de dar instrucciones privadas a cada uno de ustedes y sobre un área específica. Una lección colectiva, así como la estoy dando yo, en este entorno, tiene ese poder porque es una unidad múltiple pero a la vez perfecta, perfectamente constituida y diversificable también. El trabajo de conexión con el Guía es un trabajo de aprendizaje, es un trabajo gradual donde sus primeras manifestaciones no sólo son internas sino también externas y las personas que están o que llegan de alguna manera a nuestro alrededor, obviamente tienen que ver con la influencia de la energía de nuestro ayer. Tengo una amiga que conoce a un guía extraordinario, al Águila Dorada, lo conoce muy bien. Un día su hija le dijo algo relacionado con la Universidad y una reforma universitaria en algún país, y me dijo: "Yo escuchaba atentamente, pero no eran sus palabras, no eran las palabras de mi hija, eran las palabras de mi guía". El guía está moviendo a mi hija y yo lo puedo reconocer." Es otro tipo de educación que no conocemos pero sin embargo esa educación existió y hoy empieza a existir y a ser mirada con más claridad, a ser descubierta por las personas con las que estoy trabajando este tipo de experiencias. Hay que tener un fin recto, hay que estar pidiéndole a Dios la experiencia de la comunicación, siempre tendríamos que comunicárselo y alguna vez quizás de la manera como nosotros queremos.

Participante: ¿Cómo entras en un contacto con un Maestro no físico? ¿Tienes que hacer mucho trabajo espiritual contigo mismo primero, o es cosa de pedir que te ayuden?

Juan: No. Es cuestión de pedir ayuda simplemente. Y ellos siempre están allí. Y en la medida que vas soportando la energía de ellos, porque ellos tienen una energía que tienes que aprender a resistir, es como vas estableciendo el contacto. Primero puedes ver un color, y esa es una señal, luego un calor, y esa es otra señal, luego amor, y esa es otra señal, pero luego un fuego volcánico y esa es otra señal que puede ser grave. En el sentido de que te puede asustar y prefieras mejor llamar a la virgen que a un espíritu de esa naturaleza tan potente. La naturaleza potente está en función de la cantidad de valores, de la sabiduría, que ellos tienen. De hecho se sabe que cuando una persona muere, su espíritu se acerca y es frío, porque bueno, no trabajo su vida, no hubo amor y sale en el otro mundo como un fantasma que busca el calor del amor. Pero los seres de luz no son de luz, son de fuego, están hechos de magma líquida y es sofocante su presencia, pero cuando aprendes a reconocer su fuego y a relajarte ante el fuego, ya no es sofocante porque ya te acostumbras a estar en el horno, y es desde allí que puedes tener un contacto cara a cara. Entonces, es cuestión de entrenamiento. Te entrenas, sabes estar en el horno y estableces el contacto, y allí escuchas, y allí le preguntas y no sólo te contesta telepáticamente, también te contesta con imágenes, todo lo que quieras, absolutamente todo.

Y no soy sólo yo ahora, hay varios que tienen ese contacto. Son varias personas en el mundo ahora. Lo cual me satisface porque como de alguna manera yo estuve un paso adelante, entonces a los que enseñaba, les decía que existía él y que tenía muchas cosas qué decirles prefería no decirles, prefería más bien complementar lo que él dijera, porque era una forma en la cual ellos podían ir creyendo en el trabajo que estábamos realizando. Si yo te digo, hay un espíritu que dice que debemos ir a formar una comunidad allá en la punta del cerro, claro, la gente tiene muy buena fe, y aunque llueva y truene no hay que bajar, que nos suban la comida, nunca hay que bajar porque hay que ser como el águila y mirar desde las montañas a los hombres, supongamos...

Bueno, en primer lugar los espíritus no piden cosas disparatadas jamás. Entonces yo a esta gente les hacía unos comentarios y les decía: "Mayor información, con el Águila Dorada". Cuando iban con el Águila Dorada venían, claro asustados de estar en el horno, y me decían: "Ha dicho esto", y yo: "Ah, OK, ahora sí ya complemento". Entonces se cerraba el círculo. Es una enseñanza muy interesante porque no es uno solo el que habla. Yo tengo cuerpo físico ahora, pero él no tiene cuerpo físico. Tampoco es un muerto. Es decir, no se trata de una persona muerta que me esté guiando. Los espíritus de los muertos tendrán que regresar a la rueda del Samsara, como dicen los tibetanos, hasta que logren su perfeccionamiento. Este es un ser bellísimo, es una de las emanaciones del espíritu. Entonces, ya a los grupos más privados, les digo que somos dos: uno que tiene físico y otro que no lo tiene. Y que yo enseño el principio y enseño el final, y que lo demás lo enseña él. Entonces se trata de una enseñanza muy curiosa, ¿no? Porque si quieres aprender, tienes que ir al horno. Bueno, y si no de todas formas se aprende. Me refiero a si quieres aprender más.

Participante: ¿Y cómo vences ese miedo a ir más allá?

Juan: Fundamental la relajación. Básico es también reconocer que no estamos solos. Hay una inteligencia que dirige nuestra vida. Fluir basado en esa fe. Ahora, no hay necesidad de tocar ese espíritu, ese Dios o ese amor para tener fe. Aviéntate, ¿no? Aunque no tengas fe. Inventa que tienes fe. Hazte creer a ti mismo que tienes fe. Dile a la mente que tienes fe. Es como cuando alguien no ama a otra persona y yo le digo: "Si no le amas. Abrázale y trátale como si le amaras. A fuerza de costumbre algún día le amarás verdaderamente. Pero si no haces el intento ni siquiera de acercarte de hablarle, de tratarle como si le amaras, te morirás y no le amarás. Y tu alma se irá enferma al otro universo." Necesita uno mucha fe. Y después cuando logras el contacto con el espíritu, aún seguirás teniendo miedo, pero ya es fabricado... gran parte de él.

 

Para saber más visita:

La página de Inkarri, asociación civil fundada por Juan Ruiz:
www.inkarri.org

La lista de correos Red Águila Dorada:
www.yahoo.com/groops/RedAguilaDorada

La página del Águila Dorada en Mind-Surf:
www.mindsurf.org/puerta9.htm

Las páginas dedicadas a las plantas sagradas:
www.mindsurf.org/drogas/visionarios.htm

 

Consultar próximas fechas
y lugares en la agenda

agenda

Si necesitas informes adicionales o si deseas programar una charla, conferencia o taller en tu localidad, escribe por favor a karinamalpica@mindsurf.org

Las ilustraciones de esta web son muestras del arte huichol (wixarika)

Animales

Sueños

Constelaciones

Adicciones

Viajes

TERAPIAS
INDIVIDUALES

Trayectoria

Libros

Textos

Investigaciones

Agenda

Contacto


Canal de Karina Malpica en Youtube Regresar a la portada